11 noviembre, 2010

No es tan fácil decirlo

Si algo me molestaba de la vida, era tener tiempo libre cuando no quiero pensar en algo.
Razón por la cual llevaba varias semanas escuchando música todo el tiempo, con los oídos tapados por los audifonos y con el volumen al máximo.

Si alguien me hablaba no me daba cuenta hasta que me tocaban con la punta del dedo en el hombro, entonces, bajaba el volumen, nunca detenía la música.

-Pau...Pauline!!!!-mi madre comenzó a hacer señales con los brazos.
Bajé el volumen de nuevo.
-Dame esos audifonos ahora mismo-extendió la mano con la palma arriba
-¿Qué?¿Por qué?
-Llevas toda la semana con eso en la cabeza, si mañana descubren que eso da cancer en el cerebro...lo lamentaras-dio un paso hacia delante-En otras palabras, dame eso ahora mismo o estarás castigada.
Suspiré.
¿Para que discutir más?
Puse pausa a la canción que escuchaba y despegué los audifonos del mp3, se los entregué, y ella salió de mi habitación después de decir: "Haz tu tarea o ayudame a hacer la cena, tu eliges".
Típico.
No tenia tarea sin hacer, en cuanto llegaba de la escuela y comía, hacia mi tarea, tardándome lo más posible en dejarla perfecta.
No tenia nada que hacer, mi habitación estaba ordenada, mi mascota limpia, mi ropa planchada, e incluso había leído parte de una enciclopedia...sí que estaba harta.

Decidí salir a caminar, una de las cosas que más me gustaban de  "Port Spirit", eran los atardeceres, definitivamente los de la costa eran los mejores, con tanto tiempo libre, dos días antes había ido a la playa, no estaba muy lejos, sólo había tenido que tomar un autobús unos cuantos minutos y pronto llegué a una playa hermosa, aunque había muchos turistas, su belleza no se borraba.
 Así que cuando decidí salir a caminar ese día, supe a donde dirigirme, caminé por las calles solas, ya que no tenia música la cual escuchar comencé a cantar en voz alta, no había nadie alrededor así que no me detuve cuando comencé.

Cuando llegué a la parada del bus no había nadie, me subí cuando se estacionó frente a mi y observé mi alrededor...tampoco habia nadie.
En otras paradas fueron subiendo unas cuantas personas hasta que fuimos cinco dentro.

Me bajé en el mismo lugar que dos días antes, me acerqué a la playa y me quité las zapatillas cuando la arena se empezó a meter dentro de ellas.

Comencé a caminar por la orilla del mar, esperando que el sol bajara y pudiera observar el atardecer.

Cuando todo el cielo se tornó de color rosado y naranja, supe que era la hora de sentarme y observar el mar.

Doblé mis rodillas y me senté en la arena, estaba en una playa más sola, casi no había nadie en ella, las personas estaban demasiado lejos de mi, estábamos el mar y yo.

El sonido del agua creando olas era muy relajante, cuando se acercaba hacia mi el mar, casi podía tocar la espuma con la punta de mis pies.

  Cerré mis ojos y escuché.

-Si tan solo pudiera decírselo-hablé conmigo misma en voz alta.
Otra vez mi cerebro comenzó a razonar sobre "el tema".

-No creo que sea tan difícil-una voz respondió...y no dentro de mi.
Salté asustada.
-Lo siento, no quería interrumpir tus pensamientos, lo siento, lo siento en serio-Matt se había alejado un paso de mi.
-¿Qué-qué haces aquí?-fue lo único que pude decir
-¿Bromeas? esta es mi playa favorita, es realmente inspirador ver los atardeceres-miró detrás de mi hombro y dio un rápido vistazo al océano, después volvió a ver mi rostro-Lo siento en serio-¿qué tan asustada me veía?
-esta bien, solo me asustaste demasiado, no escuché tus pasos
-no no, no te vayas, todavía no se pone el atardecer, apuesto a que eso venias a ver aquí-casi sin pensarlo había caminado unos pasos hacia delante, alejandome de él y del mar.
-si pero...-estaba tan apenada, ¿por qué había hablado en voz alta?
-está bien ¿si? yo... no escuché nada, ahora, disfruta tu atardecer.
Inhalé y exhalé ruidosamente y me volví a sentar.
Matt se sentó al lado, dejando en el espacio que nos separaba su guitarra.
-Siempre cargas tu guitarra contigo ¿cierto?-no volteé a verlo, seguía viendo el océano
-Cierto...es como mi hermana...nunca se sabe cuando llegara la inspiración para crear una canción épica ¿cierto?-tomó su guitarra y deslizó sus dedos en las cuerdas, el sonido de la guitarra sonó como un eco alrededor.
-Cierto-respondí riendo
Se quedó en silencio unos segundos, el silencio era natural.
-También es un buen lugar para reflexionar-observó mis ojos, como tratando de adivinar algo
-Lo se, realmente necesitaba...pensar en ciertas cosas-no pude sostenerle la mirada ni dos segundos
-No debe de ser tan difícil "decir" lo que tengas que decir...y si te equivocas, supongo que puedes volver a intentarlo o simplemente aprender de tus errores-hablaba como psicoanalista, una nueva faceta de él que no conocía.
-No es tan fácil-susurré
-Lo siento-dijo en el mismo volumen que yo
-¿Por qué?
-Por que veo que eso te lastima.
-Me lastima no saber que hacer-volteé hacia el otro lado de manera que Matt no viera mi rostro
-Sabes...si quieres contármelo...bueno, se escuchar...supongo que es en lo único que te puedo ayudar

5 comentarios:

Anónimo dijo...

me encanto el cap. publica pronto si? xfa.. bueno eso cuidat bezoz

Lore! dijo...

ÖÖ Es super bonito! Escribes realmente bien! Y respecto a mi blog, me alegro al saber que hay alguien en el mundo que me entiende! :)

Maria Bel dijo...

Me gusta mucho!
Un beso!

JACKIE dijo...

pase por tu blog y me gusto mucho!!!!
te dejo el mio
postsdeunreinoalien.blogspot.com
nos leemos, pasare seguido

tres de tres dijo...

me a encantado tu historia, te sigo
no tardes muchos en publicar porfa, ke tengo ganas de leer otro de tus capitulos muchos besoos
=D